La figura del demonio ha estado presente de manera persistente en la vida cotidiana y en la cultura humana a lo largo de la historia.
Esta omnipresencia plantea interrogantes fundamentales: ¿son los demonios entidades reales, posiblemente habitantes de una dimensión desconocida, o constituyen únicamente proyecciones de la psique humana? ¿Representan fuerzas externas que amenazan nuestro bienestar, o simbolizan conflictos internos, miedos o arquetipos universales?





